¿Quieres saber más sobre los conceptos marketing interno y externo? Para que una empresa funcione necesita, claro está, un nivel de clientes que le permita mantenerse. Pero hay otro elemento clave sin el cual nada de la empresa se sostiene: los propios trabajadores. Mantenerlos motivados y contentos con la compañía es vital para que su desempeño sea óptimo. El marketing interno es el encargado de conseguir este objetivo.

¿Qué diferencia hay entre ambos?

Como ya te hemos adelantado, el marketing externo es el que se encarga de hacer llegar los productos o servicios que comercializa una empresa a sus potenciales clientes. Dentro del marketing externo encontramos multitud de elementos que lo componen: la publicidad tradicional, los estudios de mercado, las campañas en medios digitales… En definitiva, todo aquello que ayuda a las marcas a acercarse a los clientes y mejorar sus resultados. Dicho de otro modo: el marketing externo es el marketing que se orienta hacia fuera de la empresa.

El marketing interno, en cambio, es el marketing que se hace dentro de la misma empresa. Su objetivo es venderla a los trabajadores para  conseguir diferentes objetivos: mejorar su nivel de satisfacción, aumentar el rendimiento, perfeccionar los flujos de trabajo, fomentar la promoción interna…

Elementos básicos del marketing interno

El marketing interno está compuesto de 5 elementos básicos que no podemos olvidar a la hora de promocionarlo. El primero y más evidente son los empleados: si lo comparamos con el marketing externo, estos serían los clientes a los que tenemos que vender el producto, es decir, la empresa.

La empresa, por su parte, es el producto que queremos presentar a los empleados y queremos potenciar sus ventajas: un buen clima laboral, capacidad de desarrollo de los empleados, mejores condiciones laborales, conciliación de la vida personal con la profesional y un largo etcétera serían los atributos a remarcar.

Así como en el marketing externo contamos con un amplio abanico comercial para vender el producto o servicio, en el marketing interno la fuerza de ventas recae en el equipo directivo y los mandos intermedios de la compañía. Estos perfiles son los encargados de transmitir y comunicar las políticas y acciones concretas que permitan vender la imagen de marca a los empleados.

Por último, el marketing interno cuenta con un objetivo final claro: mantener a los empleados motivados para mejorar la productividad de la empresa. Esto puede manifestarse de muchas maneras: desde un mayor rendimiento hasta una menor rotación de personal, incluyendo un aumento en los procesos de selección y un mayor índice de promoción interna .

¿Por qué elaborar un plan de marketing interno?

Diferentes estudios demuestran que un empleado motivado rinde hasta un 50 % más que uno que no se siente a gusto en su empresa. Esto tiene una importantísima repercusión en los resultados globales de cualquier compañía, y es por este motivo por el que cada vez más empresas apuestan por implantar un plan de marketing interno mediante el trabajo conjunto de Recursos Humanos y la junta directiva.

El primer paso a seguir para confeccionar un plan de marketing interno es analizar el entorno de nuestra empresa. De esta manera tendremos información clara sobre variables importantísimas:

  • La política retributiva de la empresa
  • La formación que se imparte y el grado de satisfacción de los empleados con la misma
  • Las características de la plantilla: edad, sexo, antigüedad media, etcétera
  • Posibilidad de desarrollo de los empleados

A continuación, hay que determinar qué objetivos se quieren cumplir con el plan de marketing interno para desarrollar estrategias concretas que nos permitan alcanzarlos. Entre estos objetivos podemos encontrar, por ejemplo, una mejora de la promoción interno, una disminución de la fuga de talentos, un mayor grado de cooperación entre departamentos o un mejor índice de productividad, entre muchos otros.

¿Es importante invertir en marketing interno?

La gran mayoría de empresas focalizan sus esfuerzos en el marketing externo: muchas de ellas incluso apuestan por externalizar sus servicios de marketing para no renunciar a este departamento sin tener que hacer grandes inversiones. Apostar por el marketing externo es importantísimo, claro está, pero es importante no olvidarse del marketing interno. Si no, nuestros esfuerzos por ofrecer un buen producto o servicio al cliente pueden verse minados por una falta de motivación del personal.

El marketing interno es crucial para que la compañía funcione mejor a todos los niveles, y esto repercute tanto en indicadores internos (como la rentabilidad y la productividad) como en indicadores externos (el grado de satisfacción de los clientes, la fidelización, etcétera).